ATLETICO CAMPEONES DE LA LIGA 2010- DESPUÉS DE 18 AÑOS!!!

El ritmo era del Fulham, se jugaba con intensidad Premier, ida y vuelta sin llegar a las áreas, excesivo fútbol en la zona ancha. No podían vivir sólo de la contra ya que el Fulham no perdía la posición y Etuhu vivía para la transición ataque- defensa.

Mala acción de Forlán, fue una contra, una acción rápida que poco tenía que ver con lo colectivo. Assunçao y Raúl García no participaban cuando el Atlético tenía posesión, Simao estaba desaparecido para variar y es que al portugués no parece estar en muy buena forma últimamente. Reyes fue de menos a más pero antes de que empezase a decir la suya ya habían marcado ambos equipos.

En el Fulham todo empezaba en Bobby Zamora. Siempre de espaldas, utilizando el cuerpo del defensor para girar aunque sólo en el gol buscó la profundidad ya que lo suyo es el fútbol en tres tiempos, recibir, aguantar y dejar de cara o girar para finalizar.

En la primera jugada de más de cinco toques, gol del Atlético. Antes, el Kun ya había aparecido. Buscaba entre líneas, siempre a la espalda de Etuhu para armar una jugada de ataque frontal a la línea de cuatro de los de gigantes de Hodgson. En el otro lado, Gera era el peligro invisible, sus caídas a banda y movimientos sin balón causan situaciones de superioridad pero nadie jugaba para él. El empate llegó, en una falta de jerarquía de la defensa colchonera capaz de achicar el peligro y perder el rumbo cuando era sencillo superar la dificultad.

Atletico vs Fulham

El arranque de la segunda mitad fue crítico. El Atlético no aparecía por ningún lado, el equipo de Quique estaba a merced del estilo, que no juego, del Fulham. Los cuatro mosqueteros no aparecían, Raúl García no hacía de enlace y el equipo no progresaba. Sólo jugaban unos, y eso hacía que la entrada de Jurado fuese esperada como agua de mayo. La única manera de cambiar el partido era el balón.

En lo físico ellos parecían más enteros. Los nuestros iban con lo justo aunque bien es verdad que cuando un equipo está fuera de sitio parece que no tiene batería. Schwarzer era un espectador, era una final y con tablas sólo se necesita una que sea definitiva. Entró Jurado pero antes el Atlético ya tenía el balón y el Fulhamacusaron hasta el final el impacto de la lesión de su estilete, Bobby Zamora.

Ellos eran un muro en dos líneas, una de cuatro y otra de cinco. Arriba, Gera como islote para la contra. Era la esperanza de los de Hodgson. No había más, el partido estaba en un error colchonero para victoria del Fulham o en una acción de calidad de los mosqueteros para gloria colchonera. El partido iba a los penaltis, sólo el Kun y Forlán podían evitarlo. El peligro nacía en la espalda de Etuhu, recibir y girar para atacar de cara a la línea de cuatro. Podía hacerlo el Kun o Forlán, uno iniciaba y el otro finalizaba. Entró una vez Forlán para fallar Salvio y no llegar el Kun, a la segunda fue la vencida, rompió el Kun y finalizó Forlán aunque Hangeland le puso la dirección adecuada para hacer campeón al Atlético. Un grande ha vuelto, es momento de soñar y de exigir.